Bio.

Su obra explora la relación entre la humanidad y la naturaleza a través del tiempo, el espacio y la memoria. Como arquitecta especializada en la intervención de construcciones humanas, cuestiona cómo la memoria permea un espacio a través del deterioro, investigando cómo los materiales pueden testimoniar su pasado y manifestar la intangibilidad del tiempo. Examina la vulnerabilidad de la arquitectura y las estructuras humanas frente a la fragilidad y la erosión, y cómo el tiempo se materializa en el espacio. Le interesa abordar la memoria desde la ausencia, las huellas y los vestigios, re-significando el espacio mediante la transformación de la materia.

Reflexiona también sobre la pérdida de rigidez del espacio físico en la modernidad, borrando fronteras, límites y muros. Cree que esta transformación, impulsada por la globalización y la tecnología, lleva a una homogeneización cultural, convirtiendo el espacio en un elemento casi portable. En su proyecto “Transmutaciones del Espacio” explora estos cuestionamientos e intenta encapsular la memoria e identidad de un tiempo, una vivencia o una cultura, a partir de la abstracción.

Además, le interesa el concepto del tiempo cíclico, donde toda materialidad retorna a su origen, ejemplificando los ciclos constantes de construcción y destrucción en la manera en la que nos relacionamos con la naturaleza. Intenta capturar esta dualidad explorando la sinergia entre lo efímero y lo perdurable.

Actualmente, su práctica abarca varias disciplinas. Aunque muchas de sus obras parten de la fotografía, experimenta con técnicas mixtas y recupera procesos artesanales como el bordado, algo que se aprecia en su obra “Pandemia.” Utiliza esta técnica, tradicionalmente asociada a la domesticidad femenina, en un contexto contemporáneo de producción masiva. Esto representa un acto de auto-expresión radical y una re-conexión con sus raíces materiales, elaboradas y extraídas de la tierra.